LZ 129 Hindenburg

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El dirigible alemán LZ 129 Hindenburg ha sido la aeronave más grande jamás construida, más largo que tres Boeing 747 puestos en fila. Hizo su primer vuelo en 1936, cruzando diecisiete veces el Océano Atlántico, y su funcionamiento se basó en el uso de helio. Pero un embargo americano obligó a los ingenieros alemanes a llenarlo de hidrógeno, altamente inflamable. Estos ingenieros no temieron el inconveniente surgido e incluso lo desafiaron, incorporando al dirigible una sala para fumar.

En el Hindenburg se sirvió el primer catering aéreo que se conoce; un menú de lujo para sus treinta y seis pasajeros – y sesenta tripulantes – que se confió al Chef Maier y que consistió en ensalada de radicchio, lenguado con salsa de setas y helado de pistacho con frutas del bosque. Para la elaboración de este menú de lujo eligió los mejores proveedores, y, aunque España se encontraba en una penosa situación, para el aderezo de la ensalada consiguió buen aceite andaluz que aromatizó con la no menos andaluza albahaca.

Desgraciadamente a los pocos meses el dirigible se estrelló en la base de la Estación Aeronaval de Lakehurst (Nueva Yersey. E.E.U.U.) salvándose sólo los pasajeros que se encontraban debajo de los depósitos de agua porque al romperse apagaron las llamas.

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